Orientación Estudiantil

¿Cómo organizar el tiempo y el lugar para estudiar?
Antes de empezar con el estudio, es importante organizar qué necesitamos para estudiar y en qué tiempo y lugar, para llegar a buenos resultados.

Una correcta distribución del tiempo nos permite desarrollar capacidades como la constancia y el esfuerzo. Organizar los horarios permite controlar esas dos capacidades.

Consejos que nos pueden ayudar a planificar el estudio:


  • Material elaborado por Georgina Angiono, Verónica De Luca, Miguel Huguet y Ariel Koslowski. Servicio de Orientación y Tutorías Académica. Facultad de Ciencias Veterinarias, UBA.



    La planificación de corto plazo es la que nos podrá ayudar en la organización semanal.

    Para armar la planificación a corto plazo tenemos que tener en cuenta:

    • Lunes Martes Miercoles Jueves Viernes Sabado Domingo Mañana Curso Anatomía Curso Anatomía Curso Química Estudio Tarde Estudio huesos y articulaciones de m. pelviano Trabajo Estudio Curso Estadistica Noche Estudio probabilidades Estudio músculos de miembro pelviano Estudio aminoácidos

      Según nuestro tiempo disponible y las correlatividades (si tienes dudas se puede consultar el cuadro de correlatividades) podremos hacer la planificación a mediano plazo (materias por cuatrimestre considerando correlativas, dificultad de las materias a cursar, fechas de exámenes) y largo plazo, y así podremos analizar el tiempo que a cada uno nos demandará cumplir con el plan de estudio de la carrera.

      Es importante tener un ritmo de estudio constante, así vamos “entrenando a nuestro cerebro”, aprendiendo el modo de estudiar y desarrollando hábitos que necesitaremos como estudiantes universitarios y como profesionales para continuar nuestra formación, independientemente de la orientación que elijamos. Te invitamos a visitar en este sitio las orientaciones sobre cómo organizar el modo de estudiar.

¿Cómo organizar mi método de estudio?
Como ya lo analizamos en otra pregunta, planificar de antemano nuestro tiempo hace que manejemos mejor nuestra responsabilidad frente al estudio, favorece el cumplimiento de lo agendado y evita las ansiedades de última hora.

Para que el estudio sea productivo no necesitamos tener una inteligencia especial, necesitamos poder aplicar un método acorde a nuestras necesidades y al tipo de contenido a estudiar. Saber qué estrategias son las que favorecen nuestro estudio nos va a permitir aprender aprovechando mejor el tiempo.

Para organizar las actividades que realizaremos para estudiar conviene considerar qué conviene hacer: antes de estudiar, durante el estudio y luego del estudio.

  • Operaciones del pensamiento

    Observar Supone “mirar” con atención un fenómeno o un proceso. Está Influenciada
    por la curiosidad, el interés personal y la capacidad técnica del observador.
    Enumerar Consiste en
    hacer una lista de los elementos, hechos, sucesos, datos o partes de algo.
    Describir Supone dar
    características, propiedades, explicitar partes o datos de una información.
    Definir Expresar con
    claridad, con exactitud, el significado del tema o del objeto de estudio que
    nos solicitan.
    Comparar Apreciar
    semejanzas y diferencias. Al comparar datos, hechos, sucesos, piezas dentarias,
    anatómicas etc. hacemos resaltar semejanzas.,Al distinguir
    destacamos las diferencias entre los componentes de una situación.
    Identificar Es reconocer,
    apreciar y señalar las características fundamentales de un fenómeno o proceso.
    Sintetizar Capacidad de abreviar lo que se quiere expresar, organizando,la información de un modo personal.
    Hipotetizar Es proponer
    explicaciones posibles para un hecho.
    Cuestionar Poner en duda información, transformar en interrogación situaciones en un texto.
    Justificar Explicar las
    razones por las que hemos respondido o expresado determinada afirmación.
    Clasificar Agrupar de acuerdo con criterios prefijados, establecer categorías de
    objetos o conceptos.


    Por lo que vemos, aprender es un trabajo que demanda invertir tiempo y, para poder hacerlo adecuadamente, es necesario aplicar distintas metodologías.
    Para empezar, dentro de las metodologías de estudio podemos identificar distintos tipos de lectura:

    Prelectura: previa a la clase; es una lectura inicial de la bibliografía recomendada para el tema.

    • Resumir para estudiar

Como lectores resumimos un texto aplicando, la mayoría de las veces de forma intuitiva, operaciones para reducir la información del texto. Estas operaciones se denominan: supresión, generalización y construcción.

Los factores que facilitan nuestro estudio son:

  • Leer para aprender:
    Aprender supone detectar la información relevante, clasificarla, ordenarla y relacionarla de tal manera que nuestra construcción mental se asemeje lo más posible a la realidad. No obstante, también conviene acompañar la lectura con otras actividades que permitan involucrar más sentidos en lo que estudiamos, así iremos reforzando las ideas que estamos incorporando y será más fácil mantener la atención. Por eso no es lo mismo leer en silencio; leer en voz alta o hablar sobre lo que estamos estudiando; leer, hablar y escribir; o sumar a lo anterior el trabajo con imágenes, dibujos y preparados ayuda a profundizar el aprendizaje.

Formas de organizar la información que resumimos
Redactadas en un texto.
Síntesis:
Exposición breve, clara y ordenada de las nociones más relevantes;
Adecuada para resumir definiciones, fundamentos, teorías, leyes biológicas, etc. en los cuales sea importante la redacción;
Resulta inadecuada para resumir información muy descriptiva, en la que haya muchos contenidos nuevos y todos importantes.
No Redactadas (esquemáticas):
Enumeración o listado
Cuadro sinóptico
Cuadro comparativo
Mapa Conceptual
Esquemas y dibujos
(Incluimos una explicación de cada uno y te mostramos ejemplos)


  • En el cuadro sinóptico se jerarquizan las ideas de un determinado contenido.


    • Los cuadros comparativos son de utilidad cuando hay contenidos que pertenecen a un mismo grupo pero presentan similitudes y diferencias. Muy útil para empezar a practicar técnicas de diagnóstico.


      • El mapa conceptual permite representar un conjunto de ideas y/o conceptos, ordenando los mismos según clasificaciones, jerarquías y relaciones.
        Nos ayuda a:


        • El esquema es una representación mediante el dibujo de modelos teóricos, permite explicar visualmente y, por lo tanto, más claramente contenidos que no se observan a simple vista. Ayuda a reforzar lo que estudiamos mediante la memoria visual y asociarlo a algo concreto fácilmente recordable.
          El dibujo es similar al anterior, pero es una representación más fiel de algo observable.

          ¿Estudiar solo o en grupo?


Estudio individual:

  • Otras consideraciones finales:
  • Recordar que también son importantes las actividades que desarrollamos durante la clase:

  • Material elaborado por Georgina Angiono y Verónica De Luca. Servicio de Orientación y Tutorías Académicas. Facultad de Ciencias Veterinarias. UBA.

¿Cómo memorizar la información? ¿Estudiar “CON” o “DE” memoria?
Seguramente habrás escuchado muchas veces que no es bueno estudiar de memoria.
Vamos a tratar de explicarte qué supone esta afirmación pero antes vamos a dejar claro que es imposible estudiar sin memoria.
En efecto, en nuestra memoria tenemos una especie de base de datos (como la de nuestra computadora) donde tenemos guardado todo lo que sabemos, todo lo que hemos aprendido y experimentado en nuestra vida.
Por lo tanto, necesitamos de la memoria para guardar todo lo que vamos aprendiendo para tenerlo disponible y poder recuperarlo cuando lo necesitemos.
Vamos a plantear una serie de preguntas que nos van a servir para explicarte qué es la memoria y qué puedes hacer para aprender a usarla con eficacia en el estudio.
Es decir, lograr aprender con memoria.
Vos podrás recorrer el texto según la pregunta que te interese abordar.

Rendir un examen trae aparejado un monto de ansiedad positiva, te ponés nervioso, repasás una y otra vez esos temas que más te cuestan, tenés dudas pero igualmente te presentas… pero cuando dicha ansiedad te desborda y no te permite presentarte aunque hayas estudiado, estas frente a un problema.

La dificultad de afrontar un examen oral incide en tu rendimiento académico y te coloca en una situación problemática. Puede llevarte a acumular materias sin rendir, que se te van sumando y, en muchos casos, se vencen, retrocediendo varios lugares en el camino para recibirte.

El temor ante los exámenes orales puede traerte aparejado pensamientos negativos y hasta manifestaciones físicas que en algunos casos hacen que te bloquees mentalmente o te paralices. Alguno de los pensamientos y sensaciones que se te pueden presentar son: pensar de antemano que te van a desaprobar, estar pendiente de los gestos de aprobación o desaprobación del profesor, pensar solamente en querer irte o la sensación de quedarte con la mente en blanco. Tal vez tengas sensaciones físicas: te transpiran las manos, te ponés colorado, te tiemblan las manos o la voz, sentís palpitaciones o tenés ataques de llanto.

Esta dificultad puede superarse con ayuda y acompañamiento, es importante hacer consciente lo que te sucede y aceptarlo, los temores se atraviesan, no se esquivan, por ello hay que hacerles frente. El servicio de Orientación y Tutorías de la Facultad viene trabajando hace unos años con los alumnos en este aspecto brindando talleres donde socializar dichas dificultades y construir estrategias de salida posible.

La mejor forma de enfrentar un examen oral es ir bien preparado, habiendo estudiado mucho, pero también estar preparado para hablar frente a los docentes y poder responder las preguntas. Muchas materias dan la posibilidad de preparar un tema para el examen oral, ésta es una buena oportunidad para vos, ya que podés comenzar a hablar de un tema que tuviste oportunidad de preparar de antemano, lo que te va a dar seguridad para iniciar el examen.


Estrategias para preparar un examen oral

Preparar el Tema:

  • ENSAYAR EN VOZ ALTA CON UN INTERLOCUTOR DE REFERENCIA


Material elaborado por Marina Ajler y Verónica Kreil. Servicio de Orientación y Tutorías Académicas. Facultad de Ciencias Veterinarias, UBA. Fuente bibliográfica: Goytía C. (2014). Fobia, ansiedad, miedos. Buenos Aires: Atlántida.